Si está tratando de reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, enfermedad de Crohn, el aceite de oliva puede ser una excelente opción. Tiene muchos beneficios, incluyendo propiedades antiinflamatorias. He aquí algunos de ellos. Veamos con más detalle los beneficios del aceite de oliva.
Propiedades antiinflamatorias
El aceite de oliva contiene antioxidantes que pueden ayudar al cuerpo a reducir la inflamación. Varios estudios han demostrado que el aceite de oliva puede aliviar el dolor causado por la inflamación en el cuerpo. Tres cucharaditas y media de aceite de oliva equivalen a 200 mg de ibuprofeno. Esto hace que el aceite de oliva sea una alternativa segura a los AINE. Sin embargo, hay que evitar tomar demasiado de este aceite.
Los estudios han demostrado que el aceite de oliva virgen puede tener efectos antiinflamatorios. El aceite de oliva contiene un compuesto conocido como oleocanthal, que tiene propiedades antiinflamatorias similares a las de los AINE. Investigaciones recientes han demostrado que el aceite de oliva virgen extra contiene aproximadamente un 10% de los efectos antiinflamatorios del ibuprofeno.
Reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares
Estudios recientes han demostrado que el consumo de aceite de oliva se asocia a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares e ictus. Estos estudios han incluido también a poblaciones no mediterráneas. Según los investigadores, la asociación inversa entre el aceite de oliva y los resultados cardiovasculares fue mayor en dos grandes cohortes estadounidenses.
Los resultados del estudio se han publicado en el Journal of the American College of Cardiology. Estos resultados respaldan las actuales directrices dietéticas. Sin embargo, los autores advierten que los resultados deben ser verificados por un profesional de la salud.
Reducción del riesgo de Alzheimer
El aceite de oliva es un potente antioxidante y su consumo regular puede reducir el riesgo de padecer Alzheimer y demencia. Según un estudio publicado en la revista ACS Chemical Neuroscience, un componente del aceite de oliva ayuda a transportar las proteínas anormales fuera del cerebro. Esto evita la acumulación de placas amiloides y otras proteínas que se sabe que causan el Alzheimer.
Investigadores de la Facultad de Medicina Lewis Katz de la Universidad de Temple descubrieron que el aceite de oliva virgen extra activa un proceso llamado autofagia. La autofagia es un proceso importante en el cuerpo y ayuda a las células a eliminar toxinas y residuos. Sin este proceso, las células del cuerpo no pueden funcionar correctamente y pueden acabar desarrollando la enfermedad de Alzheimer.
Reducción del riesgo de enfermedad de Crohn
Se cree que el aceite de oliva tiene efectos beneficiosos sobre la EII y se ha demostrado que reduce el riesgo de padecer la enfermedad. Contiene polifenoles que estimulan el sistema inmunitario del organismo. En las personas con EII, el sistema inmunitario intestinal ya está sobreestimulado, y el aceite de oliva ayuda a mejorar su funcionamiento.
Este ácido graso poliinsaturado n-3 se encuentra en muchos alimentos, como el aceite de oliva, la mantequilla, el queso y la leche. Una investigación reciente ha demostrado que las personas que consumen dietas ricas en DHA reducen el riesgo de padecer la enfermedad de Crohn. El estudio utilizó un programa informático llamado CPAG (Cross-Phenotype Analysis of Genome-Wide Association Studies) para medir la coincidencia entre el consumo de DHA de las personas y su riesgo de desarrollar la enfermedad.
Reducción del riesgo de depresión
El aceite de oliva tiene numerosos beneficios, entre ellos la reducción del riesgo de depresión. Un estudio reciente descubrió que puede reducir el riesgo de depresión en un cincuenta por ciento. También puede aumentar los niveles de sustancias químicas del cerebro, como el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), que fomenta la formación de nuevas células cerebrales.
El aceite de oliva también puede reducir el riesgo de infarto. Esta fue la conclusión de un estudio en el que participaron más de 12.000 personas. Las personas que comían regularmente aceite de oliva tenían un riesgo un 41% menor que las que no comían aceite de oliva. Se sabe que las grasas trans, presentes en los alimentos procesados y producidos en masa, aumentan el riesgo de ictus y depresión. Los investigadores creen que el aceite de oliva puede proteger el cerebro de estos peligrosos radicales libres y protegerlo de la degeneración.
